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El Jaque Mate de la Energía: Cómo la apertura de Venezuela y el caos en Irán están redibujando el tablero entre Washington y Pekín

La clave:

  • El mercado del petróleo ha dejado de ser un termómetro de la escasez para convertirse en el tablero donde se libra la gran partida por la hegemonía del siglo XXI. Mientras el Brent cotiza hoy a 63 dólares, el mundo observa una paradoja histórica: los conflictos en los países con las mayores reservas del planeta —Venezuela e Irán— no están disparando los precios, sino actuando como el catalizador de una nueva era de abundancia controlada por Washington.
  • La paradoja de 2026 es que el conflicto ya no es sinónimo de escasez. Durante décadas, cualquier chispa en Oriente Medio o el Caribe disparaba las alarmas de suministro. Hoy, el mercado observa la caída de regímenes y las revueltas civiles no como una amenaza, sino como un proceso de “limpieza” de las tuberías globales.
  • La gran incógnita para el resto del año será si la administración Trump logra el equilibrio perfecto: un petróleo lo suficientemente barato para que la FED baje tipos antes de las midterms, pero no tan barato como para que Texas se convierta en un desierto financiero. Como advierten expertos como Javier Blas, estamos ante el fin de la “prima de riesgo geopolítico” tal como la conocíamos, sustituida por una “prima de incertidumbre institucional”.
Factor Estatus Impacto en Precio Análisis de Situación
Suministro Venezuela 🟢 Bajo 📉 Bajista La salida de Maduro abre el grifo a largo plazo. El mercado ya descuenta la llegada de “crudo democrático”, actuando como techo psicológico.
Inestabilidad en Irán 🟡 Medio ↔️ Neutral El caos interno no asusta: el mercado apuesta a que un cambio de régimen eliminaría sanciones y liberaría 2 mb/d adicionales.
Rentabilidad Shale (EEUU) 🔴 Alto 📈 Alcista Si el WTI baja de 60$, los productores americanos cortan inversión. Trump arriesga la independencia energética por bajar la inflación.
Demanda de China 🟡 Medio 📉 Bajista Pekín pierde sus descuentos exclusivos de “paria”, pero se beneficia de una bajada general de precios por el exceso de oferta global.
Conflicto Rusia/Ucrania 🔴 Alto 📈 Alcista Los ataques constantes a refinerías mantienen tensionado el mercado de productos (diésel/gasolina), aunque el crudo sobre.

 

Hoy, el mercado del petróleo se encuentra en una de las encrucijadas más extrañas de la historia moderna. Con el Brent a $63 y el WTI a $59, la lógica tradicional de que “el conflicto sube los precios” se está rompiendo. La caída del régimen en Venezuela y la inestabilidad sistémica en Irán están actuando, paradójicamente, como anclas para el precio, en lo que algunos analistas ya llaman el “cisne negro inverso”: un caos geopolítico que, en lugar de restringir la oferta, amenaza con inundar el mercado.

1.- El Paradoja Iraní: ¿Por qué el caos no dispara el precio?

La sabiduría convencional dice que si Irán —productor de 2 millones de barriles diarios (mb/d)— arde en protestas, el petróleo debería subir. Sin embargo, el mercado está interpretando el fin del régimen actual no como una pérdida de suministro, sino como la liberación de barriles cautivos.

Como señala Helima Croft (RBC Capital Markets), el mercado está “descontando la transición”. Si las protestas fuerzan un cambio de régimen o una capitulación diplomática, Irán dejaría de vender a través de la “flota en la sombra” con descuentos del 15% para hacerlo de forma abierta y masiva en el mercado global. Para los operadores, el riesgo de un cierre del Estrecho de Ormuz sigue siendo real, pero tiene una probabilidad baja frente a la alta posibilidad de que un Irán “post-teocrático” inunde el mercado para reconstruir su economía, similar a lo que ocurrió tras la caída de la URSS.

2.- La Pinza Energética de China: Del Monopolio al Mercado Abierto

China, el mayor importador del mundo, se encuentra en una situación incómoda. Durante años, Pekín ha disfrutado de un monopolio de facto sobre el petróleo “paria” (Venezuela e Irán). Este petróleo, ignorado por Occidente por las sanciones, llegaba a las refinerías teapots de Shandong con descuentos de hasta $12 por barril.

¿Qué pierde China hoy?

  1. Arbitraje de Precios: Con la normalización de Venezuela bajo el control de facto de EE. UU., ese crudo pesado ya no tiene que irse a China a precio de saldo; ahora puede viajar a las refinerías del Golfo de México, que pagan precio de mercado.
  2. Seguridad Estratégica: Al diversificarse los clientes de Irán y Venezuela, China pierde la palanca política que le daba ser el único comprador capaz de desafiar las sanciones de Washington.

Sin embargo, como argumenta Javier Blas (Bloomberg), China no está “perdiendo” en términos absolutos. Si el exceso de oferta global —ese “tsunami de petróleo” que Macquarie Group califica de “caricaturesco”— se materializa, el precio base del Brent bajará para todos. China prefiere un petróleo a $50 sin descuentos que un petróleo a $80 con descuento.

3.- El Productor de EE. UU.: El Héroe que no puede ser Pobre

La administración Trump tiene un objetivo claro para las midterms de 2026: inflación cero. Para lograrlo, necesita el galón de gasolina barato. Pero aquí surge la gran grieta en el plan: la rentabilidad del shale americano.

Instituciones como Rystad Energy advierten que el punto de equilibrio corporativo (all-in breakeven) para muchos productores de Texas y Nuevo México se sitúa hoy en torno a los $62.50 WTI. Si Trump logra empujar el crudo a los $50 para bajar los tipos de interés y ganar las elecciones, podría desencadenar una oleada de quiebras en su propio patio trasero.

  • El dilema de la eficiencia: El sector ha ganado productividad mediante IA y técnicas de perforación lateral, pero los costes de capital siguen siendo altos.
  • La amenaza de la desinversión: Si los precios caen demasiado, los inversores de Wall Street, que ya exigen retornos inmediatos en lugar de crecimiento, forzarán a las empresas a cerrar pozos, reduciendo la producción y volviendo a subir los precios en un ciclo volátil.

 

4.- El factor Venezuela: Control, Deuda y Realismo

La situación en Caracas es la pieza maestra del tablero. Trump no solo busca petróleo; busca el control total de las ventas de crudo venezolano de forma “indefinida”, como ha sugerido la Casa Blanca. Pero la industria está en ruinas.

Expertos como Carlos Bellorin (Welligence) subrayan que el mercado está siendo demasiado optimista con los tiempos. Mientras que Chevron puede aumentar su producción en 100.000 bpd casi de inmediato, llegar a los niveles de los años 90 requiere $10.000 millones anuales de inversión. La cuestión de la deuda —los $12.000 millones que se le deben a ConocoPhillips y otros— es el gran muro legal. Sin una reestructuración de deuda avalada por el Tesoro de EE. UU., las “Big Oil” no se atreverán a realizar inversiones pesadas a largo plazo

5.- Predicciones: ¿Hacia dónde va el crudo?

El consenso de los analistas para lo que queda de 2026 está profundamente dividido entre dos visiones:

  1. La Visión Bajista (Goldman Sachs / Trump Administration): El Brent caerá a los $50-$55. Razones: El regreso de Venezuela, la mayor producción de Guyana y Brasil, y una OPEP+ que no puede seguir recortando sin perder cuota de mercado para siempre.
  2. La Visión Alcista (Helima Croft / Rystad): El precio rebotará hacia los $75. Razones: La falta de inversión en exploración (CAPEX) durante 2024-2025 creará un bache de oferta a finales de año, sumado a la inestabilidad crónica en el Cáucaso y el Golfo Pérsico.

A día de hoy, el petróleo es el síntoma de un mundo que intenta despojarse de sus viejas alianzas. Trump apuesta por la abundancia para salvar el dólar y bajar los tipos; China intenta adaptarse a un mercado donde ya no es el único “comprador de última instancia” para los marginados; y los productores americanos rezan para que el éxito de su presidente no sea su propia ruina.

El petróleo no sube porque el mercado ya no teme a la escasez; lo que teme ahora es a un mundo donde el crudo sea tan barato que nadie tenga incentivos para producirlo mañana.

 

Fuentes: Goldman Sachs, Macquarie Group, Javier Blas (Bloomberg), Rystad Energy, Welligence (Carlos Bellorin), Reuters, Helima Croft (RBC Capital Markets), Trafigura, Kpler, Chevron Corp, ExxonMobil y la Energy Information Administration (EIA)

Foto: documerica-x-EG-R-bUTI-unsplash

 

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