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«El futuro de ATEGI comienza en los retos de sus clientes» | Amaia Ramos

 

El futuro de ATEGI comienza en los retos de sus clientes

Ramón Amasorrain y Elías Pagaldai nos han acercado al nacimiento de ATEGI y a sus primeros años de consolidación. Txema Gisasola explicó el proceso de llevar la intercooperación de las palabras a la práctica; Edorta Herce mostró el valor de ese modelo cuando fue puesto a prueba por las grandes crisis.

El testimonio de Amaia Ramos, más que cerrar ese recorrido, lo proyecta hacia el futuro. El punto de partida de la actual directora general de ATEGI es claro: para identificar los próximos retos de la organización, primero hay que comprender los retos de sus clientes.

“Para conocer los retos de ATEGI, primero debemos mirar a los de nuestros clientes: qué problemas y desafíos tendrán durante los próximos años”.

De la eficiencia a la resiliencia estratégica

El área de compras vivió durante un tiempo en un entorno de relativa estabilidad. Sin embargo, los últimos cuatro o cinco años han traído cambios profundos: tensiones geopolíticas, crisis energéticas, guerras comerciales y un proceso de redefinición de la posición estratégica de China en el mundo.

Todos estos movimientos tienen un impacto directo sobre las empresas y sus cadenas de suministro. Por eso, para Amaia, también está cambiando la forma de entender las compras.

Tradicionalmente, la función se ha relacionado sobre todo con la eficiencia: optimizar costes, encontrar un buen precio y asegurar el suministro en las mejores condiciones posibles. Todo ello continúa siendo importante, pero ya no resulta suficiente.

“Además de la eficiencia, nuestros clientes deben pensar en términos de resiliencia estratégica”.

El nuevo paradigma obliga a formular otras preguntas. ¿Es necesario pasar de la dependencia de un único proveedor a una red más diversificada? ¿En qué países conviene comprar? ¿De dónde deben proceder las materias primas y los componentes? ¿Qué riesgos geopolíticos deben tenerse en cuenta? ¿Y cómo combinar coste, seguridad de suministro y competitividad a largo plazo?

La función de compras está dejando de ser exclusivamente operativa para adquirir un carácter cada vez más estratégico.

Cerca de los clientes y de los mercados

En este contexto, la primera responsabilidad de ATEGI es permanecer muy cerca de sus clientes. Compartir tiempo con ellos y conocer sus preocupaciones, sus vulnerabilidades y la dirección en la que quieren avanzar a medio y largo plazo.

Esa proximidad permite comprender lo que realmente necesita cada empresa. Pero no basta. Al mismo tiempo, ATEGI debe estar muy cerca de los mercados para conocer la evolución geoestratégica, las guerras comerciales, las tendencias de cada sector y los riesgos que están apareciendo en las cadenas de suministro.

Uniendo ambas perspectivas —la realidad del cliente y la evolución del mercado—, ATEGI puede construir respuestas más flexibles y adecuadas.

“Debemos estar muy cerca de los clientes y de los mercados, y disponer de la flexibilidad necesaria para ofrecer la mejor respuesta en cada momento”.

Las soluciones que han funcionado bien hasta ahora no tienen por qué ser suficientes en el futuro. Los clientes están cambiando y los mercados también. Por tanto, ATEGI debe seguir adaptándose.

La velocidad de esa transformación no la determinará únicamente la propia organización: vendrá marcada por los mercados y por las necesidades de sus clientes.

Retos que no pueden afrontarse en solitario

Una de las ideas compartidas en el último Foro de Compras encaja especialmente bien con la naturaleza de ATEGI: los retos futuros serán grandes y complejos, y las empresas difícilmente podrán afrontarlos de manera individual.

Será necesario agrupar empresas, compartir capacidades y crear nuevas estructuras de colaboración. ATEGI ocupa una posición singular para responder a esa necesidad: conoce la realidad de sus clientes, mantiene una relación directa con los mercados y dispone de experiencia organizando la cooperación entre empresas diferentes.

Ese es el resultado del recorrido dibujado por los anteriores gerentes: poner la confianza, el conocimiento y la capacidad de intercooperación construidos durante años al servicio de los nuevos desafíos estratégicos.

Digitalizar para liberar la capacidad de las personas

Para Amaia, la digitalización también desempeñará un papel fundamental en la próxima etapa de ATEGI.

La organización cuenta con numerosos procesos y desarrollos tecnológicos. Ordenarlos, integrar las herramientas e identificar las actividades que pueden automatizarse será una de las tareas de los próximos años.

El objetivo no es incorporar tecnología por sí misma. Su verdadero valor reside en liberar tiempo de las personas para dedicarlo a actividades de mayor valor añadido: interpretar los mercados, anticipar riesgos, trabajar con los clientes y desarrollar nuevos proyectos estratégicos.

“Si automatizamos determinados procesos, podremos dedicar a las personas a otros retos de mayor valor añadido”.

La tecnología aportará eficiencia, pero la capacidad diferencial de ATEGI seguirá naciendo de las personas: de su conocimiento, de sus relaciones y de su capacidad para comprender y resolver los problemas de los clientes.

Lo que debe cambiar y lo que debe permanecer

ATEGI tendrá que adaptarse y transformarse, pero Amaia distingue con claridad qué debe evolucionar y qué conviene preservar.

Cambiarán los procesos, las herramientas, los servicios y la forma de responder. Sin embargo, el modelo de negocio esencial de ATEGI debe mantenerse.

“Creo sinceramente que el nuestro es el mejor modelo de negocio para gestionar el área de compras. ATEGI debe conservar su esencia”.

Amaia resume esa esencia en una sola palabra: intercooperación.

Intercooperar no significa únicamente sumar volúmenes o conseguir mejores precios. Significa compartir conocimientos, relaciones y capacidades a los que cada empresa difícilmente tendría acceso por separado y, gracias a ello, mejorar la competitividad de los clientes.

“Para mí, ATEGI es, en una palabra, intercooperación. ATEGI es importante porque mejora la competitividad de nuestros clientes”.

Veinticinco años: reconocimiento y punto de partida

El 25.º aniversario de ATEGI es una ocasión para celebrar. Un momento para sentirse orgullosos del camino recorrido y reconocer la contribución de todas las personas, cooperativas, clientes y proveedores que han construido el proyecto.

Pero el aniversario no puede limitarse a mirar hacia atrás.

Poner en valor el pasado debe servir para afrontar el futuro con mayor energía. Los retos de los próximos años no serán menores: habrá que gestionar simultáneamente la incertidumbre geopolítica, la transformación de las cadenas de suministro, la energía, la sostenibilidad, la digitalización y nuevos modelos de competitividad.

Los testimonios de Ramón Amasorrain, Elías Pagaldai, Txema Gisasola y Edorta Herce muestran cómo ATEGI ha sido capaz de construir en cada etapa una nueva capacidad sobre el trabajo realizado anteriormente. El testimonio de Amaia Ramos dirige ahora la mirada hacia delante: preservar el legado recibido, pero tener la audacia necesaria para crear nuevas respuestas.

“Creemos en nuestro modelo de negocio. Por eso debemos continuar avanzando, como hemos hecho hasta ahora, durante otros veinticinco años o, quién sabe, durante muchos más”.

Veinticinco años de historia no son una meta. Son el punto de partida para construir la próxima etapa de ATEGI.

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