Skip to main content

«ATEGI, el lugar donde sumar la fuerza de MONDRAGON» | Esther Arriaga

 

Mucho más que una plataforma de compras

Los testimonios de los cinco gerentes de ATEGI nos han permitido conocer desde dentro sus 25 años de evolución. Amaia Ramos señaló que el rumbo futuro de la organización debe comenzar en los retos de sus clientes. Ahora, Esther Arriaga nos ofrece otra perspectiva: la mirada de una empresa que trabaja con ATEGI.

La experiencia de Cikautxo confirma que el valor de ATEGI no reside únicamente en sus servicios o en los volúmenes que negocia. También está en las relaciones que genera entre empresas, en el espacio que ofrece para compartir conocimiento y en su capacidad para convertir necesidades comunes en proyectos concretos.

Una plataforma para sumar volumen

Esther Arriaga conoció ATEGI a comienzos de 2016, cuando se incorporó al Departamento de Compras de Cikautxo. Había trabajado durante muchos años en el área de Ventas y, hasta entonces, tenía una imagen bastante definida, aunque limitada, de lo que era ATEGI.

“Para mí, ATEGI era una plataforma de compras dentro de MONDRAGON: agrupaba volúmenes y realizaba negociaciones.”

La veía como una estructura destinada a agrupar compras indirectas en ámbitos como los consumibles, el embalaje, el transporte o la energía. En Cikautxo, sin embargo, las compras directas tienen un peso muy importante y cada empresa tendía a gestionarlas por su cuenta. Por eso, inicialmente no percibía qué aportación podía realizar ATEGI en ese terreno.

Con el paso de los años, esa percepción cambió. Esther comprobó que alrededor de ATEGI existía un espacio para trabajar muchas otras cuestiones y que la organización podía proporcionar ayudas y servicios que iban mucho más allá de las negociaciones conjuntas.

“Para mí, ATEGI ha sido apoyo, consejo y una puerta a la que llamar.”

Responder a la transformación de las compras

En opinión de Esther, la función de compras atraviesa una transformación profunda. En el pasado, los costes, los precios y el suministro constituían sus ejes principales. Hoy siguen siendo fundamentales, pero las compras abarcan un espacio mucho más amplio.

La digitalización, la sostenibilidad, la resiliencia de las cadenas de suministro y la descarbonización han ganado protagonismo. Los departamentos de compras ya no deben limitarse a adquirir productos en buenas condiciones: también tienen que contribuir a construir la estrategia y la competitividad futura de sus empresas.

Ante esta nueva realidad, ATEGI se ha convertido para Esther en un punto de referencia: una puerta a la que acudir cuando aparece una duda, pero también un espacio para conocer las experiencias de otras empresas y construir conjuntamente las respuestas.

Una puerta para acercarse a MONDRAGON

Cikautxo lleva muchos años formando parte de MONDRAGON y posee una sólida identidad cooperativa. Sin embargo, por su ubicación y por la dinámica de la actividad cotidiana, Esther reconoce que en ocasiones han permanecido algo alejados de otras realidades del grupo.

ATEGI ha contribuido a reducir esa distancia.

Participar en sus foros, reuniones y proyectos compartidos le ha permitido conocer a personas de otras cooperativas. Empresas que antes conocía únicamente por su nombre se han convertido en organizaciones con actividades, problemas y capacidades concretas.

“ATEGI ha sido para mí una puerta de entrada al proyecto de MONDRAGON y a las personas de otras cooperativas.”

Esas relaciones no forman una red meramente institucional. Son contactos que aportan valor real al trabajo cotidiano. Ante un problema o una duda, Esther sabe a quién llamar; en otras ocasiones, ha sido una persona de otra cooperativa quien ha acudido a ella para solicitar ayuda.

Tener a alguien al otro lado del teléfono y poder recurrir a la red construida por ATEGI es una manifestación muy concreta de la intercooperación.

Convertir la intercooperación en una práctica cotidiana

La intercooperación aparece en el discurso de muchas organizaciones. Es un concepto atractivo y funciona bien como titular. Lo verdaderamente difícil es demostrar cómo se materializa en el trabajo cotidiano.

Para Esther, ATEGI constituye un ejemplo de cómo hacerlo con éxito.

Espacios como el Foro de Polímeros, el Foro del Acero o el Foro de Compras reúnen a profesionales de distintos sectores, divisiones y cooperativas. En ellos se comparten problemas, se contrastan experiencias y se identifican nuevas oportunidades.

No siempre es fácil encontrar un espacio en las agendas. Sin embargo, su experiencia le ha demostrado que acudir a esos encuentros siempre deja alguna aportación: una idea, un contacto, una mirada distinta o una relación a la que recurrir posteriormente.

“ATEGI ha creado, sin duda, un espacio para conocernos, ayudarnos e intercooperar.”

De la escucha a las propuestas concretas

Esther destaca otra capacidad de ATEGI: preguntar a las cooperativas qué necesitan y evitar que lo escuchado quede en el aire.

Tras recoger las necesidades de distintas empresas, ATEGI puede transformar preocupaciones generales en proyectos o propuestas concretas. No es un proceso sencillo ni todas las ideas llegan a materializarse, pero existe la voluntad de estructurar lo escuchado e identificar oportunidades de colaboración.

“Tiene la capacidad de escucharnos y regresar con proyectos concretos, y eso aporta mucho valor.”

La intercooperación también exige generosidad. Es posible que un proyecto no ofrezca un beneficio inmediato a una cooperativa, pero sí resulte útil para otra. Mantener la fortaleza de la red requiere mirar más allá del interés directo de cada organización.

Por eso, la responsabilidad no corresponde únicamente a ATEGI. Las cooperativas también deben participar, compartir información, abrir sus puertas y contribuir a construir nuevas propuestas.

La capacidad de aterrizar las grandes palabras

Mirando al futuro, Esther considera que ATEGI puede desempeñar un papel fundamental ante los nuevos desafíos compartidos por las empresas.

La sostenibilidad, la digitalización, las energías renovables, la eficiencia energética y la descarbonización ocupan ya todas las agendas. Sin embargo, convertir esos conceptos en proyectos viables resulta difícil si cada organización actúa por separado.

¿Qué inversiones deben realizarse? ¿Qué soluciones pueden compartirse? ¿Cómo se puede aprovechar la escala? ¿Y cómo transformar objetivos generales en proyectos con resultados medibles?

“ATEGI debe ser un actor muy importante para aterrizar esas grandes palabras y convertirlas en propuestas y proyectos concretos.”

Si cada cooperativa avanza por su cuenta, no se aprovechará plenamente la fuerza conjunta de MONDRAGON. Para Esther, ATEGI es el espacio adecuado para reunir esa capacidad y orientarla en una misma dirección.

Proximidad, energía y responsabilidad compartida

Esther también destaca la evolución del equipo de ATEGI. Se han incorporado personas jóvenes, con energía, entusiasmo y una clara voluntad de acercarse a las cooperativas.

Cuando aparece un problema, están dispuestas a desplazarse a Cikautxo, conocer su realidad y recoger directamente sus necesidades. Esa proximidad aporta un valor diferencial a la relación: ATEGI no es una estructura distante, sino un equipo que trabaja junto a las empresas.

Pero esa cercanía requiere compromiso por ambas partes.

“ATEGI no puede hacerlo solo. Las cooperativas debemos abrirle las puertas, creer en el modelo y realizar nuestra aportación.”

Los testimonios de los gerentes han explicado desde dentro los 25 años de historia de ATEGI. Las palabras de Esther conectan ahora esa historia con la experiencia de sus clientes: ATEGI nació como una herramienta para agrupar volúmenes, pero hoy es mucho más.

Es una puerta a la que acudir en busca de consejo. Una red para conocer a otras cooperativas. Un espacio para compartir problemas y conocimiento. Y un compañero de viaje para convertir los retos futuros en proyectos colectivos.

Esther lo resume en tres frases:

“ATEGI es un espacio para la intercooperación. En el futuro será un compañero de viaje para nosotros. Y es importante porque constituye el lugar donde sumar la fuerza que tenemos en MONDRAGON.”

Related News

MI CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE TRUMP

Cuando los agentes de IA atacan: la brecha de gobernanza en Europa